¡Y se celebró la II Noche Astronómica, tal y como estaba previsto! Esta vez, las Parcas, esas tres hilanderas vejestorias aguafiestas a las que ya tengo por mis archienemigas juradas, fueron medianamente benevolentes conmigo y no nos pusieron muchas pegas para llevar a cabo nuestros planes... aunque eso sí, las nubes deslucieron bastante la sesión astronómica, lo que unido al intenso frío, hizo que esta vez no nos quedáramos toda la noche, como era nuestra intención en principio.
Esta vez fuimos al puerto de la Morcuera, cerca de Miraflores de la Sierra. A 1.800 metros de altura sobre el nivel del mar pudimos inaugurar la sesión con la vista de una puesta de sol espectacular, a la que siguió un cielo nocturno bastante aceptable y cubierto de estrellas, aunque un poco deslucido por la luz de la Luna y por el lejano resplandor de Madrid, visible en el horizonte. Pudimos ver objetos celestes de la categoría de Júpiter con sus satélites, Saturno con sus anillos (una vista inolvidable), Venus en fase gibosa, la galaxia de Andrómeda y algún que otro cúmulo globular. La capa de nubes nos impidió buscar otros objetivos menos conocidos, como cierto cometa que al parecer anda por estas fechas dándose un garbeo por las cercanías de nuestro planeta y que actualmente es visible con el telescopio, aunque muy débilmente. No pudimos siquiera intentar buscarlo, lamentablemente. Pero no nos quedamos sin disfrutar de la mejor vista de la noche, la Luna, que ofrecía al telescopio una imagen fantástica en la que se veían con toda claridad los cráteres y "mares" de su superficie, tan brillante y refulgente que incluso resultaba cegadora.
Por lo demás: frío, mucho frío. Algo con lo que ya contábamos pero que aún así nos pilló por sorpresa. Menos mal que teníamos mantas y sacos de dormir en los que envolvernos y taparnos hasta las orejas... bien que se agradecía. Una cena agradable en buena compañía, con tarta y todo (cortesía de Marina-chan ^_^), la correspondiente sesión de fotos con su competición de flasheos cegadores inmisericordes; por supuesto los regalos de cumpleaños, de los que hablaré en el siguiente post... y extras como una inesperada "función de títeres" a cargo de Pooga, una exhibición de artes marciales por parte de Sir Roman y Madam Beus, los punteros láser rojo y verde de Nacho y Xeno (cuya función es apuntar al objeto celeste concreto que queremos localizar) rivalizando por iluminar los alrededores, causar algún que otro efecto siniestro y dar lugar a algunas de esas fotos que Iker Jiménez probablemente no dudaría en calificar de "inquietantes"... No faltó de nada, en suma.
Muchas gracias a todos los asistentes por estar ahí y compartir un día tan especial con este abuelete que os escribe. Y a los que no pudisteis venir, os convoco ya desde ahora, sin falta, para la III Noche Astronómica, que si los Kamisamas quieren y las tres vejestorias no se meten por medio, se celebrará dentro de un año exactamente. ¡Y esta vez no aceptaré excusas que no sean de fuerza mayor, así que nada de escaqueos! ;-)

Nada más llegar al lugar, en pleno proceso de exploración de los alrededores, la primera foto de grupo. De izquierda a derecha: Nacho, Conchi, Ayako, Marina, Xeno y Pooga

Ayako y Marina

Nacho y Xeno preparando el telescopio

Una foto de la Luna hecha con mi cámara (usando el zoom digital),
poco antes de que anocheciera... no está mal, ¿no?

La verdadera estrella de la noche:
¡la deliciosa tarta de queso casera de Marina-chan!

Madam Beus con una misteriosa y fantasmal aura
de luz naranja a su alrededor
(se admiten hipótesis... ¡a ver quién da con la explicación correcta!)
Y la última foto de grupo, en la fuente.
La primera era el "antes"... esta es el "después".
De izquierda a derecha: Nacho, Ayako, Conchi, Marina, Xeno, Madam Beus y Katsu (servidor).
Falta Pooga, que estaba fuera de imagen preparando su cámara.
(Fotógrafo: Sir Roman)
RESUMEN EN JAPONÉS EN PREPARACIÓN
日本語訳は作成中です



























ドボルシャックの交響曲とコーラル。 二時間ぐらいかかり、始めから終わりまでおお楽しみでした。こんなコンサートに出席したことのない方へ、まことにお勧めします。


























