... con vuestras bolsas, carteras y objetos de valor si pasáis por la Plaza de España de Madrid. Creo que alguna vez ya he comentado que aquella zona es uno de los mayores hervideros de carteristas de la ciudad, y que si en algún momento le quitas ojo de encima a tus pertenencias te quedarás sin ellas a las primeras de cambio. Y¨una vez más he tenido ocasión de comprobarlo con mis propios ojos.
Sábado 21 de noviembre de 2009, 11 de la mañana, en las escaleras de subida de la línea 10 de la estación de Metro de Plaza de España. Para que os hagáis una idea clara de lo ocurrido, en esa estación hay dos escaleras automáticas de subida, una al lado de la otra, y tan sólo una de bajada. Yo subía por la escalera de la derecha. En la de la izquierda, prácticamente a mi misma altura, había un señor mayor, de unos sesenta años de edad, cargado con una voluminosa bolsa bandolera, y detrás de él, pegadas a su espalda, dos chicas jóvenes, que por su aspecto me pareció que serían rumanas o de algún otro país de Europa del este.
Al principio me extrañó que se pegaran tanto al hombre aquel, como si tuvieran que ir apretujadas por la multitud... sobre todo porque no había demasiada gente y las escaleras detrás de ellas estaban prácticamente vacías. Hasta que al final vi la razón de que hicieran eso: una de las chicas estaba metiendo la mano en la bolsa, con evidente intención de robar al pobre hombre.
Inmediatamente le di a aquel señor la voz de alarma: "Señor, le están robando"... pero al principio no se dio cuenta, no parecía entenderme o quizás pensaba que la cosa no iba con él. Le insistí varias veces más, y en ese momento las dos ladronas comprendieron que las había descubierto, sacaron la mano de la bolsa y nada más llegar arriba de la escalera, cosa que ocurrió a los pocos segundos, dieron media vuelta y escaparon bajando a toda prisa.
Al final el hombre aquel resultó ser un turista extranjero, probablemente británico por su aspecto y acento, y como no entendía español no se dio cuenta de que le estaba avisando. Algunos de los demás turistas de su grupo sí que hablaban español, así que les expliqué a ellos lo ocurrido, y también al hombre este en cuestión, al que, hablándole en inglés, le conté cómo aquellas dos chicas habían estado a punto de robarle y le pedí que comprobara si llevaba encima todos sus objetos de valor.
Lamentablemente, para cuando vino el guardia de seguridad las dos carteristas ya habían escapado, y además no le pude dar demasiados detalles porque no me fijé con detenimiento en ellas ni en cómo iban vestidas. Así que, aunque este turista sí que se libró de ser robado (comprobó por sí mismo que no le faltaba nada), seguramente a lo largo de aquella mañana más de un incauto que se encontrara en el camino de aquellas dos acabaría echando en falta una cámara, una cartera o un móvil... o todo a la vez.
En fin, las moralejas de esta historia son dos:
- En Madrid, sobre todo en determinadas zonas como la Plaza de España y alrededores, y en general en aquellos lugares donde haya mucha multitud, sobre todo si tenemos que ir apretujados con el resto de la gente (vagones del metro, calles comerciales, interiores de grandes almacenes y demás)... cuidado con los bolsos, carteras y objetos personales de valor. No hay que quitarles el ojo de encima en ningún momento. Las billeteras y tarjeteras, a ser posible, en bolsillos interiores de la chaqueta o de la camisa, y si puede ser que tengan botones o cremalleras. Y las bolsas, bandoleras y demás, siempre cerradas y cruzadas sobre el pecho, y llevándolas delante de nosotros, no a la espalda.
Y si nos sentamos en una terraza o un bar a tomar algo, ¡nada de dejar los móviles o las cámaras sobre la mesa! A la primera que nos descuidemos puede venir alguien y llevárselos ante nuestras mismísimas narices sin que nos demos cuenta.
- Y si en algún momento sois testigos de un robo, como he sido yo, ¡no dudéis en dar la alarma! Si es necesario, gritad, armad todo el jaleo que sea necesario, y señalad al carterista por si es posible que entre toda la gente se le pueda reducir y evitar que escape. No tengáis reparo en hacer esto, no hay ningún peligro: por lo general los carteristas, en cuanto se ven descubiertos, huyen, y todo lo más que van a hacernos es echarnos una miradita asesina antes de salir por pies, pero nada más.
En fin, lamento estar haciendo publicidad negativa de mi ciudad y espero que esto no os disuada de venir a visitarla; al contrario, os animo a que vengáis. Pero es lo que hay, y también conviene que la gente esté al tanto, qué se le va a hacer.
先週の土曜日の朝、スペイン広場の地下鉄のエレベータを上げる途中、ぼくは、英人の観光客のかばんの中に、手を入れている二人のスリの少女に気がつきました。速くお知らせしましたので、めでたく、あの観光客は何も盗まれなかったが、二人のスリがあいにく逃げてしまったのです。
マドリードに観光にいらっしゃる皆様へ、主に日本の方の皆様へ。 マドリードのスペイン広場やいろいろなところにスリがおおいから、 地下鉄、商売通り、バーなどのような込んでいる場所で、かばん、カメラ、携帯電話などをおこたらないようにお気をつけるようにご注意ください。