viernes, 20 de abril de 2007

Cuentos tradicionales japoneses: Las sandalias de madera mágicas - 日本の昔話 ・宝下駄



Hace mucho tiempo, un joven, cuya madre había caído enferma, se vio en la necesidad de conseguir una gran suma de dinero para poder cuidarla. No tuvo otro remedio que pedírselo prestado al señor más rico del pueblo. Pero, por más que trabajaba, al joven le era imposible poder devolver el préstamo, y además, su madre empeoró de su enfermedad y nuestro protagonista tuvo que pedir más dinero aún al rico señor.

Éste se enfadó y le dijo:

"¿Qué estás diciendo? Ya te presté dinero antes y no me lo has devuelto. He esperado demasiado tiempo a que me devolvieras mi dinero ¿y ahora me pides más? ¡No vuelvas por aquí hasta que no saldes tu deuda!"

Aquel joven, que quería curar a su madre como fuera, al no haber logrado que el rico señor le prestara más dinero, no se atrevió a volver a casa, y pasó largo rato vagando por el bosque. Entonces, de repente, apareció un misterioso anciano en mitad del camino.

"Buenos días", saludó el anciano al pobre joven. Éste, sobresaltado, le respondió:

"Oh, discúlpeme. No le había visto."

Y continuó caminando. El anciano le dijo sonriendo:

"¿Te importa que camine contigo? Hay algo que quiero contarte que seguro que te interesará mucho". Y comenzó a andar junto a él.

Al cabo de un tiempo, cuando se disponía a despedirse, el anciano le dijo al joven:

"Estás pasando por momentos difíciles, ¿verdad? Toma estas sandalias de madera (下駄 geta), cálzatelas y tropieza con ellas, ya verás lo que sucede."

El joven se calzó las sandalias y tropezó con ellas, y ante su sorpresa, al instante comenzó a brotar de la nada un montón de dinero.

"Puedes repetir esto varias veces, pero si tropiezas demasiado, empezarás a encoger. Ten mucho cuidado."

El joven volvió a casa, y tal como le había dicho el anciano, se calzó las sandalias y tropezó, y de nuevo empezó a brotar dinero. Tras repetirlo algunas veces, reunió suficiente dinero para poder curar a su madre y devolver el préstamo. Entonces, recordó las palabras del anciano y dejó de utilizar las sandalias.

Cuando el joven fue a devolver su préstamo, el rico señor quiso saber cómo había conseguido tanto dinero, y el joven le contó la historia de las sandalias de madera mágicas, que hacían brotar dinero de la nada. El señor insistió muchísimo en que se las prestara, algo a lo que el joven accedió.

Muy contento, el señor se calzó las sandalias y se dirigió a la habitación contigua. Desde esa habitación empezó a oirse el incesante ruido de las caídas, "pataplam, pataplam", acompañado del sonido de las monedas, "cling, cling". Pero al cabo de un tiempo, ya sólo se oía este último sonido.

El joven, extrañado, se asomó para ver qué sucedía. Allí, sentado, en lo alto de una enorme montaña de dinero, estaba el rico señor convertido en un bebé, en castigo a la avaricia de haber tropezado demasiadas veces.

9 Comments:

Deka Black dijo...

Ah, cuantos cuentos advierten contra el peligro que es la avaricia... me recuerda a uno chino relacionado con un cofre que contenia el pelo de la esposa de cierto funcionario mas bien tiranico.

En este caso te lo dan todo mascado y bien mascado, no como en el del Oni, pero yo pensaba que el señor rico iba a acabar convertido en ciempies, la verdad.

Axajon dijo...

Pues yo la verdad lo veo un chollo es por lo que todos sueñan, riqueza infinita y la eterna juventud....

Marina-chan dijo...

Ups, pues yo pensaba que lo de encogerse era eso, reducirse de tamaño (como un diminuto), no que rejuvenecias ¡si hasta parece un premio mas! Encima de ganar dinero, gana mas años de vida. Menudo chollo de zapatos XDD

En fin, no queria destrozar el cuento con su metafora tan bonita y educativa, pero mi mente suele ir por otros lados siempre ^^U
(me alegra que sigas con los cuentos, por cierto ^^)

Marina-chan dijo...

Por cierto, he podido comentar porque despues de un rato de intentos fallidos por el firefox, he probado con hacerlo desde una ventana de explorer, y me ha dejado a la primera... ¿soy gafe? ^^UUU

Poogaboo dijo...

El caso es que a la par de rejuvenecer, deberia perder la memoria, porque sino, ¡rico para la eternidad!

Deka Black dijo...

No tanto, aunque la conservara, seguiria siendo un niño... No creo que le dejaran poseer tanto dinero "por su propio bien". Y quizas rejuvenecia como castigo, y a la vez como oportunidad de no volver a cometer los errores que le llevaron a tropezar tantas veces (literalmente).

Zanthia Khalá dijo...

Otro interesante cuento traidcional; Gero :D

Me gusta mucho, resultan curiosas las leyendas y los cuentos japoneses :D

Aighash & Moreloth dijo...

Hum, alguien ha pensado que lo de romperse la crisma no tiene gracia? Yo prefiero tener algo de dinero y no descalabrarme, al primer pataplam... venga! pa la caja de ahorros y dando gracias por no haber muerto en el intento... Murphie me persigue XD. Lo que sí es verdad es q a cada leche caes desde más bajo, eso mola XD.

Por cierto, a mi tampoco me dejaba poner mensaje directamente con el Firefox. El otro día, hice un post y no se podía comentar nada, cambié todo lo que pude, pero era imposible. El final lo copié y volví a pegar y funcionó O__o. No se lo que pasa últimamente en Blogger... pero es muy raro. Si van cediendo a los códigos del Explorer es como para enfadarse. Quiero seguir utilizando Firefox, es el mejor explorador que he tenido hasta el momento. A ver si dejan de tontear ¬¬U.

(Aighash)

河曲勝人 - Kawano Katsuhito dijo...

Qué cosa más rara eso que os pasa con los comentarios en Firefox... me imagino que debe ser algún problema aislado, podría ser que incluso no tenga que ver directamente con Firefox (a lo mejor es algún troyano que se os haya colado o algo así, vete a saber). Yo, de momento, no he tenido ningún problema para comentar directamente con el navegador del zorrito, ni aquí, ni en ningún blog. O_o

Ah, y a mí lo de ser convertido en un bebé, bien mirado, no me parece precisamente ningún premio...

 

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